Castillo de San Andrés

The Scores, St Andrews KY16 9AR, Escocia

El castillo de San Andrés, conocido como St Andrews Castle, ocupa un promontorio rocoso sobre el mar del Norte, en la localidad de St Andrews, Fife. Durante siglos fue residencia de obispos y arzobispos, fortaleza y prisión. Sus ruinas conservan testimonios de las guerras de independencia, del poder de la Iglesia medieval y de los conflictos religiosos que precedieron a la Reforma escocesa. Entre sus elementos más singulares destacan la mazmorra excavada en la roca y las galerías del asedio de 1546–1547.

El palacio de los obispos de San Andrés

La construcción del primer castillo se sitúa hacia 1200, durante el episcopado de Roger, obispo de San Andrés entre 1189 y 1202. Su proximidad a la catedral respondía a la importancia de la ciudad como centro religioso. La residencia permitía al prelado alojar a su casa, recibir visitantes y ejercer funciones administrativas en un entorno protegido.

Los obispos de San Andrés, y posteriormente sus arzobispos, figuraban entre los personajes más influyentes del reino. Su autoridad tenía una dimensión política y económica, además de religiosa. El tamaño del castillo y la calidad de sus dependencias expresaban esa posición, del mismo modo que las grandes residencias de la aristocracia laica.

Del edificio inicial quedan restos limitados. La mayor parte de las estructuras visibles corresponde a reconstrucciones posteriores, consecuencia tanto de las destrucciones bélicas como de los cambios en las necesidades de sus ocupantes.

Destrucciones y reconstrucción medieval

Durante las guerras de independencia de Escocia, el castillo cambió de manos y sufrió graves daños. En 1337, tras recuperarlo de los ingleses, los escoceses lo desmantelaron deliberadamente para impedir que volviera a utilizarse como fortaleza enemiga.

La gran reconstrucción se desarrolló durante el episcopado de Walter Traill, entre 1385 y 1401. A esta etapa se atribuye buena parte del recinto que hoy se reconoce: un castillo de planta aproximadamente pentagonal, organizado alrededor de un patio y protegido por murallas y torres.

Los acantilados reforzaban las defensas hacia el norte y el este, mientras el frente terrestre necesitaba mayores protecciones. Las dependencias residenciales se distribuían por las torres y por edificios adosados al interior de las murallas. Existían también espacios exteriores asociados al funcionamiento de la residencia.

A comienzos del siglo XVI, el arzobispo James Beaton modernizó las defensas frente al desarrollo de la artillería. Incorporó dos grandes torres para cañones en el frente terrestre, sustituyendo elementos anteriores. Sus restos muestran el intento de adaptar una fortaleza medieval a unas formas de guerra cada vez más destructivas.

Wishart y el asesinato del cardenal Beaton

El sucesor de James Beaton fue su sobrino, el cardenal David Beaton, arzobispo y canciller de Escocia. Defendía la continuidad del catolicismo y la alianza con Francia frente a la influencia de la Inglaterra protestante. En aquel contexto, las disputas religiosas estaban estrechamente relacionadas con la política internacional y el gobierno del reino.

El 1 de marzo de 1546, el predicador reformista George Wishart fue ejecutado en la hoguera delante del castillo, después de ser condenado por herejía. Su muerte agravó la hostilidad contra el cardenal.

El 29 de mayo de 1546, un grupo de nobles de Fife, encabezado por Norman Leslie y movido por motivos religiosos, políticos y personales, penetró en la fortaleza y asesinó a Beaton. Los ocupantes permanecieron en el edificio y lo convirtieron en un núcleo de resistencia frente al gobierno escocés.

El asedio de 1546–1547 y sus galerías

El regente, el conde de Arran, emprendió un largo asedio para recuperar el castillo. Uno de los recursos utilizados por los atacantes fue excavar una mina bajo las defensas, con la intención de alcanzar y comprometer los cimientos del frente fortificado.

Los defensores respondieron abriendo una contramina para interceptar la galería enemiga. Localizar su recorrido exigía orientarse mediante cálculos y escuchando los trabajos de excavación. Los intentos fallidos y los cambios de dirección explican el trazado irregular del pasadizo defensivo.

Las diferencias entre ambas obras resultan especialmente expresivas: la mina atacante es relativamente amplia, mientras que la contramina es estrecha y tortuosa. Su conservación permite estudiar una técnica de asedio de la que normalmente quedan pocas evidencias materiales. Las galerías de San Andrés se encuentran entre los ejemplos mejor conservados de Gran Bretaña.

John Knox se incorporó a los ocupantes en 1547, después del asesinato del cardenal. En julio de ese año, la intervención de una flota francesa y el bombardeo artillero acabaron con la resistencia. Tras la rendición, Knox fue uno de los prisioneros enviados a servir en las galeras francesas.

La mazmorra de botella

Otra de las dependencias más conocidas es la «mazmorra de botella», excavada en la roca bajo la Sea Tower. Recibe ese nombre por su forma: una abertura superior estrecha da paso a una cámara más ancha, accesible desde arriba.

Este espacio recuerda la capacidad de los prelados para ejercer autoridad y mantener prisioneros. Se ha sugerido que Wishart pudo estar encerrado allí, aunque esa identificación no es segura. Historic Environment Scotland sí señala que el cuerpo del cardenal Beaton fue depositado en la mazmorra después de su asesinato.

La reconstrucción de Hamilton y el declive

Después del asedio, el arzobispo John Hamilton promovió una importante reconstrucción durante la década de 1550. Su aportación más reconocible es la fachada de entrada, concebida con un lenguaje renacentista y elementos heráldicos que proclamaban la identidad y el rango de su propietario.

La composición ornamental de este frente refleja nuevas aspiraciones residenciales. Tras los daños del asedio, Hamilton aprovechó la reconstrucción para crear una entrada monumental y renovar los alojamientos.

La Reforma de 1560 no supuso el abandono inmediato del castillo. La residencia siguió vinculada a los obispos de la Iglesia reformada y experimentó cambios de titularidad y reparaciones durante el siglo XVII. Sin embargo, la pérdida de recursos y funciones favoreció su deterioro. En 1656 ya se estaba reutilizando piedra del edificio para las obras del muelle de la localidad.

La desaparición definitiva del episcopado de la Iglesia de Escocia en 1689 puso fin a su antigua función institucional. A la falta de mantenimiento se añadió la erosión del acantilado: en 1801, gran parte del bloque oriental, que contenía el gran salón, cayó al mar. La construcción de un muro de protección marítima en 1886 ayudó a frenar nuevas pérdidas.

Lo que aporta la arqueología

Las excavaciones realizadas entre 1988 y 1990, antes de construir el centro de visitantes, demostraron que la historia del lugar se extendía más allá de las murallas conservadas. Se documentaron restos de edificios de madera y piedra, pavimentos, desagües y grandes fosas, algunas posiblemente relacionadas con el curtido de pieles.

También aparecieron abundantes cerámicas y restos de animales. Estos materiales permiten estudiar actividades cotidianas y productivas del entorno del castillo, además de sus episodios militares. La presencia de vestigios prehistóricos recuerda que la ocupación del promontorio es anterior a la residencia episcopal.

Conservación y visita

El castillo está protegido como monumento de importancia nacional y gestionado por Historic Environment Scotland. El centro de visitantes ofrece una exposición sobre su historia, y el recorrido permite reconocer el patio, las torres y las distintas fases constructivas.

La mina, la contramina y los aposentos del obispo figuran actualmente cerrados, aunque buena parte del recinto permanece abierta. Es importante comprobar las restricciones, los horarios y las entradas en la página oficial antes de la visita. El terreno y los desniveles condicionan la accesibilidad; el patio, al que se llega mediante un puente de madera, permite contemplar una parte considerable del conjunto.


Fuentes consultadas:

Historic Environment Scotland: historia de St Andrews Castle. Orígenes episcopales, reconstrucción medieval, conflictos religiosos y pérdidas por erosión.

Historic Environment Scotland: St Andrews Castle, SM90259. Protección oficial, fases arquitectónicas e importancia de las obras de asedio.

Historic Environment Scotland: St Andrews Castle, Statement of Significance. Reconstrucción de Hamilton, usos posteriores a la Reforma y evolución del monumento.

Julia Morrison, Historic Environment Scotland: The macabre murder of Cardinal Beaton. Contexto político, ejecución de Wishart, asesinato de Beaton y desenlace del asedio.

Historic Environment Scotland: presentación del castillo. Funciones históricas y valoración de las atribuciones relacionadas con la mazmorra.

Historic Environment Scotland, trove.scot: mina y contramina y plano y secciones de las galerías. Documentación de la ingeniería del asedio.

Historic Environment Scotland, trove.scot: St Andrews Castle. Investigaciones arqueológicas, restos exteriores y localización.

Undiscovered Scotland: St Andrews Castle. Desmantelamiento de 1337, organización del conjunto y descripción de la mazmorra.

Historic Environment Scotland: información oficial de visita. Apertura, restricciones actuales, accesibilidad y dirección.

Fuente inicial: www.castlesfortsbattles.co.uk

Imagen destacada: en.wikipedia.org