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Fuerte William

RVCR+JPX Fort William, Reino Unido

El fuerte que dio nombre a Fort William

Los restos del fuerte William se encuentran en la orilla oriental de Loch Linnhe, junto a la desembocadura del río Nevis y en el extremo suroccidental del Great Glen. La fortificación dio finalmente su nombre a la actual localidad de Fort William, situada cerca de Ben Nevis, la montaña más alta de las islas británicas.

Su posición permitía controlar el acceso occidental al Great Glen y recibir tropas y suministros por vía marítima. En las proximidades se encuentra también el castillo de Inverlochy, una fortaleza medieval independiente que no debe confundirse con el fuerte construido durante el siglo XVII.

La guarnición cromwelliana de Inverlochy

El origen del fuerte se remonta a la ocupación de Escocia por el ejército de la Mancomunidad inglesa tras las derrotas escocesas en Dunbar, en 1650, y Worcester, en 1651. En 1654, las tropas del general George Monck, al servicio del gobierno de Oliver Cromwell, levantaron aquí una fortificación de tierra, turba y madera.

El recinto recibió el nombre de guarnición de Inverlochy y formó parte de una red de posiciones militares destinadas a controlar Escocia y, especialmente, a vigilar a los clanes de las Tierras Altas que continuaban apoyando la causa realista. Su emplazamiento complementaba al fuerte construido en Inverness, situado en el extremo nororiental del Great Glen.

La guarnición fue abandonada después de la restauración de Carlos II en 1660. Durante aproximadamente treinta años, el recinto permaneció sin una ocupación militar permanente.

La construcción de Fort William

La Revolución Gloriosa de 1688 desplazó del trono a Jacobo VII de Escocia y II de Inglaterra. Su sustitución por Guillermo de Orange y María Estuardo provocó el rechazo de quienes continuaban defendiendo los derechos de la casa de Estuardo, conocidos como jacobitas.

El primer levantamiento jacobita comenzó en 1689 bajo el liderazgo de John Graham de Claverhouse, vizconde de Dundee. Aunque los jacobitas derrotaron a las fuerzas gubernamentales en la batalla de Killiecrankie, Dundee murió durante el combate y la rebelión terminó fracasando.

Como respuesta, el general Hugh Mackay comenzó en 1690 la construcción de una fortificación permanente sobre el emplazamiento de la antigua guarnición cromwelliana. El nuevo recinto recibió el nombre de Fort William en honor a Guillermo de Orange, Guillermo II de Escocia y III de Inglaterra. El asentamiento surgido junto a sus murallas fue llamado inicialmente Maryburgh en honor a la reina María II.

Una fortaleza de artillería

Fort William tenía una planta irregular adaptada a la orilla de Loch Linnhe y a la desembocadura del Nevis. Sus defensas combinaban terraplenes capaces de absorber el impacto de la artillería con muros revestidos de piedra que servían como plataformas para los cañones.

El acceso desde tierra estaba protegido por un foso, un glacis y un revellín situado frente a la entrada principal. El recinto disponía además de bastiones y semibastiones desde los que se podían cubrir los diferentes lienzos de la muralla. En el lado orientado hacia el río se encontraba una poterna o puerta del mar que permitía la comunicación con la costa.

La fortaleza llegó a disponer de quince cañones de doce libras y fue proyectada para albergar una guarnición que podía alcanzar los mil soldados. En su interior había cuarteles, almacenes, dependencias para los oficiales, una residencia para el gobernador y un polvorín protegido contra los bombardeos.

La red de fuertes del Great Glen

Después del levantamiento jacobita de 1715, el Gobierno británico reforzó su presencia militar en las Tierras Altas. Fort William pasó a formar parte de una cadena de fortificaciones que incluía Fort Augustus, en el centro del Great Glen, y el antiguo Fort George de Inverness.

Este último no debe confundirse con el actual Fort George de Ardersier, construido después de la batalla de Culloden. Los fuertes estaban conectados por las carreteras militares impulsadas durante el siglo XVIII para facilitar el movimiento de las tropas gubernamentales.

El asedio jacobita de 1746

Durante el levantamiento jacobita de 1745, las fuerzas dirigidas por Carlos Eduardo Estuardo avanzaron hasta Derby antes de retirarse nuevamente hacia Escocia. El 17 de enero de 1746 derrotaron a un ejército gubernamental en la batalla de Falkirk, aunque posteriormente fracasaron en su intento de apoderarse del castillo de Stirling.

Tras capturar las posiciones gubernamentales de Inverness y Fort Augustus, los jacobitas avanzaron contra Fort William. Antes de que comenzara el asedio, la guarnición incendió parte del cercano asentamiento de Maryburgh para impedir que sus edificios proporcionaran refugio a los atacantes. Las excavaciones arqueológicas realizadas en 2007 encontraron depósitos compatibles con este incendio.

El asedio comenzó el 20 de marzo de 1746. La fortaleza pudo recibir suministros y apoyo por Loch Linnhe, mientras que el fuego de la artillería jacobita apenas dañó sus defensas. Carlos Eduardo Estuardo ordenó abandonar la operación el 3 de abril y concentrar sus fuerzas en Inverness.

Fort William fue la única de las tres principales fortalezas gubernamentales del Great Glen que no cayó en manos jacobitas durante la rebelión. El asedio, considerado el último gran asedio militar librado en Gran Bretaña, terminó menos de dos semanas antes de la derrota jacobita en la batalla de Culloden, el 16 de abril de 1746.

Abandono y demolición

Después de la rebelión se repararon y reforzaron las defensas. El fuerte continuó albergando una guarnición hasta 1864, cuando fue desmantelado parcialmente y vendido. Algunos de sus cuarteles se transformaron en viviendas y los antiguos fosos fueron utilizados como huertos y jardines.

En 1889, la West Highland Railway Company adquirió el terreno para construir instalaciones ferroviarias. Las obras eliminaron los edificios interiores y la mayor parte de las defensas orientadas hacia tierra. Algunas dependencias militares sobrevivieron durante varias décadas, pero el último bloque de oficiales fue demolido después de la Segunda Guerra Mundial.

Los restos conservados

Actualmente puede reconocerse aproximadamente una cuarta parte del antiguo perímetro. Se conservan tramos de las murallas septentrional y occidental, algunos de hasta seis metros de altura, además de terraplenes interiores, un semibastión y la poterna o puerta del mar. Los diferentes tipos de mampostería permiten distinguir las obras realizadas a finales del siglo XVII de las reparaciones y ampliaciones del XVIII.

La antigua puerta principal fue reconstruida en 1896 en la entrada del cementerio de Craigs, situado unos cuatrocientos metros al sureste del fuerte. Tanto las estructuras visibles como los posibles restos arqueológicos enterrados están protegidos como monumento de importancia nacional.

Visitar el antiguo Fort William

Los restos se encuentran en una zona verde situada junto a Loch Linnhe, frente al aparcamiento del supermercado Morrisons y a poca distancia de la estación ferroviaria. El acceso al parque es libre y gratuito. Las murallas pueden contemplarse especialmente bien desde la orilla, aunque se recomienda tener precaución al acercarse al agua.


Fuentes consultadas:

Historic Environment Scotland – Fort William, fort — origen, evolución, arquitectura, asedio, demolición y protección legal.

Highland Historic Environment Record – Military fort and Governor’s House — planta, edificios, materiales y restos conservados.

Trove – Fort William, Fort and Governor’s House — coordenadas y documentación histórica y cartográfica.

Universidad de Glasgow – The Archaeology of the Siege of Fort William, 1746 — resultados de la investigación arqueológica de 2007.

Jacobite Scotland – Fort William — localización, acceso público y contexto jacobita.

West Highland Museum – Searching for Jacobite Archaeology — fechas del asedio y divulgación de las investigaciones arqueológicas.

Wikipedia en español – Fort William — consultada como fuente auxiliar y para los enlaces internos.