Mansión de Tyninghame
Dunbar EH42 1XW, EscociaLa mansión de Tyninghame se encuentra junto al estuario del río Tyne, en East Lothian, al este del pueblo del mismo nombre. Su característica silueta de torrecillas, elevados tejados y hastiales escalonados es el resultado de la reforma realizada por William Burn en 1829–1830, que transformó una residencia anterior del siglo XVII. La casa está protegida como edificio de categoría A desde 1971, y sus jardines y parque forman parte del inventario escocés de jardines y paisajes históricos.
Los orígenes de Tyninghame
La historia del lugar es mucho más antigua que la mansión. Tyninghame estuvo vinculado a san Baldred, un religioso del siglo VIII cuyo culto tuvo especial importancia en esta parte de Escocia. Una comunidad monástica se desarrolló alrededor del lugar asociado a su enterramiento, y las crónicas medievales recogen la destrucción de Tyninghame en 941 por las fuerzas del gobernante nórdico Olaf Godredsson.
Uno de los testimonios materiales de aquella etapa es un fragmento de cruz del siglo IX, encontrado durante las investigaciones realizadas en la iglesia en la década de 1930. La antigüedad religiosa y documental del enclave, sin embargo, no permite fechar la mansión actual en 1094, como hacen algunas descripciones. Las referencias medievales a Tyninghame deben distinguirse de las distintas fases constructivas de la residencia conservada.
Las tierras quedaron vinculadas a los obispos de St Andrews y, posteriormente, la residencia pasó a ser utilizada por los Lauder de Bass, una familia estrechamente relacionada con la isla de Bass Rock. Un documento de 1593 menciona en Tyninghame una casa principal, una torre y una fortificación, además de graneros, jardines y un palomar. Esta descripción permite reconocer un establecimiento señorial anterior a la imagen romántica que hoy presenta el edificio.
En 1617, Isabella Hepburn, viuda de George Lauder de Bass, realizó ampliaciones en la casa. En 1621 vendió la propiedad al cortesano John Murray, primer conde de Annandale, antes de que comenzara la prolongada vinculación de Tyninghame con los condes de Haddington.
Los condes de Haddington
En 1628, la finca fue adquirida por Thomas Hamilton, primer conde de Haddington, uno de los principales juristas y administradores de la monarquía escocesa. Hamilton había desempeñado importantes cargos durante el reinado de Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra, entre ellos el de presidente del Tribunal de Sesión.
Un inventario de 1635, elaborado cuando entregó la casa y sus muebles a su heredero, describe una torre antigua acompañada de alas más recientes y dependencias sobre sótanos abovedados. El documento también recoge tapices y otros objetos de una residencia aristocrática cuidadosamente amueblada. Su hijo, Thomas Hamilton, segundo conde de Haddington, murió en la explosión del castillo de Dunglass en 1640.
La transformación del entorno adquirió especial importancia hacia 1700, cuando Thomas Hamilton, sexto conde de Haddington, y su esposa, Helen Hope, se instalaron en Tyninghame. Ambos encontraron una propiedad necesitada de mejoras y emprendieron un programa de plantaciones que estableció buena parte de la estructura paisajística de la finca.
Helen Hope desempeñó un papel decisivo en esta empresa. En 1707 comenzó las plantaciones de Binning Wood sobre terrenos de escasa calidad, demostrando que podían convertirse en un bosque productivo. Su nombre hacía referencia a su hijo, lord Binning. El interés del conde por la silvicultura quedó recogido en un tratado sobre el cultivo de árboles forestales, publicado póstumamente y conocido, entre otras, por su edición de 1761.
El bosque conserva la organización de sus caminos alrededor de tres claros circulares, aunque su arbolado ha experimentado numerosas renovaciones. Un temporal lo devastó en 1881, y las talas de la Segunda Guerra Mundial hicieron necesarias nuevas repoblaciones. El paisaje actual conserva, por tanto, un diseño histórico mantenido y reconstruido por sucesivas generaciones.
La reforma de William Burn
La apariencia actual de la mansión se debe principalmente a Thomas Hamilton, noveno conde de Haddington, que encargó a William Burn su transformación en 1828. Las obras desarrolladas a partir de 1829 adoptaron el estilo baronial escocés, inspirado en las antiguas residencias fortificadas del país.
Burn reorganizó la imagen exterior mediante mampostería de arenisca rosada, torrecillas con cubiertas cónicas, hastiales escalonados y grandes chimeneas. El conjunto presenta una planta compleja, organizada principalmente en U, con cuerpos de distintas alturas y dependencias de servicio hacia el este. En las fachadas meridionales todavía puede reconocerse fábrica de la casa anterior.
Las ventanas con divisiones de piedra, los miradores y los balcones ornamentados aportan variedad a las fachadas. En el interior, la documentación patrimonial recoge techos y cornisas de yesería, una escalera de inspiración jacobina y chimeneas de mármol, reflejo de distintas etapas decorativas. La entrada también recibió una intervención posterior: su portada fue modificada por el arquitecto Schomberg Scott en 1961.
La iglesia y los jardines históricos
Al sur de la mansión se encuentran las ruinas de St Baldred’s Church, una iglesia del siglo XII que constituye uno de los elementos más singulares del conjunto. Su planta comprendía una torre occidental, una nave rectangular, un presbiterio y un ábside. Los arcos y soportes conservados muestran una cuidada decoración románica.
La iglesia dejó de funcionar como templo parroquial en 1761, cuando la parroquia se unió a Whitekirk y el antiguo pueblo fue trasladado hacia el oeste para permitir la ampliación del parque. El edificio quedó parcialmente desmantelado y se integró como una ruina ornamental en las vistas desde la casa, aunque continuó utilizándose como lugar de enterramiento de la familia Haddington. Parte de su piedra labrada fue reutilizada en las dependencias de las caballerizas.
El diseño de los jardines combina las grandes avenidas y plantaciones del siglo XVIII con intervenciones posteriores. Entre sus elementos destacan los antiguos setos de acebo, las terrazas próximas a la casa y el jardín amurallado, cuyo cerramiento se estableció en 1761 alrededor de terrenos de la antigua casa parroquial. Este último llegó a disponer de muros calefactados y de instalaciones para el cultivo de piñas, una muestra de la horticultura especializada de las grandes propiedades aristocráticas.
En 1856, el noveno conde hizo levantar un obelisco de arenisca roja para recordar la labor del sexto conde y de Helen Hope en la mejora de la finca. Durante el siglo XX, el duodécimo conde y su esposa Sarah impulsaron nuevos espacios, entre ellos Lady Haddington’s Secret Garden, trazado sobre una antigua pista de tenis.
Los jardines reúnen actualmente rosales, peonías, rododendros, azaleas, árboles de flor y extensas plantaciones de bulbos. El jardín amurallado combina praderas, esculturas, setos de tejo y un paseo de manzanos. La importancia del conjunto queda reflejada en su valoración como sobresaliente en todas las categorías del inventario escocés de jardines y paisajes históricos.
De residencia familiar a viviendas privadas
Tras la muerte del duodécimo conde en 1986, Tyninghame fue vendido en 1987, mientras la familia conservó Mellerstain como residencia principal. Una parte importante del contenido de la mansión se subastó los días 28 y 29 de septiembre de aquel año.
El arquitecto y restaurador Kit Martin promovió su adaptación a viviendas independientes. Esta nueva etapa mantuvo el uso residencial del edificio y ha ido acompañada de trabajos de conservación de sus elementos históricos. La mansión continúa siendo una propiedad privada; los jardines participan en aperturas puntuales de Scotland’s Gardens Scheme, cuya programación debe consultarse antes de organizar una visita.
Fuentes consultadas:
Historic Environment Scotland: Tyninghame House, LB14586. Catalogación, fases constructivas y descripción arquitectónica de la mansión.
Historic Environment Scotland: Tyninghame, GDL00380. Historia y evolución de los jardines, el parque y las plantaciones.
Historic Environment Scotland: Haddington Obelisk, LB14605. Datación e identificación del monumento conmemorativo.
Corpus of Romanesque Sculpture in Britain and Ireland: St Baldred, Tyninghame. Orígenes religiosos, restos medievales e investigaciones arqueológicas.
A Corpus of Scottish Medieval Parish Churches: Tyninghame Parish Church. Historia documental y análisis arquitectónico de la iglesia.
The Castles of Scotland: Tyninghame House. Antecedentes de la residencia y vinculación con los Lauder de Bass.
Dunbar History Society: Tyninghame, Landscapes and Lives. Investigación de Judy Riley sobre la historia del lugar, Helen Hope y la etapa residencial reciente.
National Trust for Scotland: historia de las plantaciones de Binning Wood. Papel de Helen Hope y sucesivas renovaciones del bosque.
Scotland’s Gardens Scheme: Tyninghame House and The Walled Garden. Descripción de los jardines y programación de aperturas.
Mackenzie Hughes: Tyninghame House. Adaptación residencial y trabajos de restauración en Tower Wing.
Wikipedia: Tyninghame House. Referencia complementaria para la sucesión de propietarios, el inventario de 1635 y la venta de 1987.
Fuente inicial: en.wikipedia.org
Imagen destacada: www.sglh.org