Castillo Roy (Caisteal Ruadh)
B970, Nethy Bridge PH25 3DA, Reino UnidoEl castillo de Roy —en gaélico, Caisteal Ruadh— es una fortaleza medieval en ruinas situada junto a la carretera B970, aproximadamente 1,5 kilómetros al norte de Nethy Bridge, en el concejo escocés de Highland y dentro del parque nacional de Cairngorms.
El edificio ocupa una pequeña elevación natural de origen glaciar desde la que se domina el valle del río Spey y el curso del Allt Mòr. Aunque el montículo puede recordar a una mota artificial, las investigaciones arqueológicas han confirmado que forma parte del relieve natural y no fue construido expresamente para sostener el castillo.
El nombre se interpreta habitualmente como «castillo rojo», pues el adjetivo gaélico ruadh significa rojo o rojizo. Sin embargo, esta denominación parece relativamente tardía. En documentos y mapas antiguos el lugar aparece asociado al castillo o residencia señorial de Abernethy, y no existe fundamento documental para afirmar que recibiera el nombre en honor del llamado «Red Comyn».
Datación del castillo
Castle Roy ha sido considerado tradicionalmente una fortaleza del siglo XIII. El estudio de su arquitectura, sus morteros y los restos de combustible vegetal atrapados durante la fabricación de la cal permite precisar que el recinto de piedra probablemente fue construido entre finales del siglo XII y comienzos del XIII.
La forma del arco de entrada indica que no puede ser anterior aproximadamente a 1150. Por otra parte, las dataciones mediante radiocarbono obtenidas del carbón conservado en el mortero son compatibles con una construcción alrededor de 1200. El intervalo de 1190-1220 difundido en la presentación turística del monumento constituye una simplificación de resultados científicos más amplios, no una fecha exacta demostrada.
Estas pruebas convierten Castle Roy en uno de los castillos de recinto amurallado más antiguos conservados en Escocia. No obstante, no permiten identificar a su constructor ni relacionar directamente las obras con un acontecimiento concreto del año 1226.
El recinto amurallado
La fortaleza adopta una planta cuadrangular ligeramente irregular. La muralla encierra un espacio de aproximadamente 25 metros de nordeste a suroeste por 16 metros de anchura. Sus muros tienen cerca de dos metros de grosor y en algunos puntos todavía alcanzan unos 7,6 metros de altura.
La construcción emplea bloques y cantos de origen glaciar recogidos en el entorno, unidos mediante un resistente mortero de cal. La mampostería fue organizada en hiladas niveladas, mientras que las esquinas, jambas y otros elementos importantes utilizaron originalmente piedra mejor trabajada. Buena parte de esos sillares fue retirada posteriormente para reutilizarla en otros edificios.
El acceso principal se abre aproximadamente en el centro de la muralla nororiental. La cara exterior del portal ha perdido sus elementos de piedra labrada, pero hacia el patio todavía se conserva el arco apuntado que cubría el pasadizo.
En diferentes lienzos puede observarse un cambio en la mampostería de las partes superiores. Esta discontinuidad sugiere que los muros fueron elevados en una fase posterior, posiblemente durante los siglos XIV o XV. Por tanto, aunque el trazado general es muy antiguo, el aspecto actual no corresponde necesariamente a una única campaña constructiva.
La torre septentrional y la entrada secundaria
En el ángulo septentrional sobresale una pequeña torre cuadrangular. Sus muros son más delgados que los del recinto principal, lo que indica que probablemente fue añadida después de la construcción de la muralla. La torre tuvo al menos dos plantas y conserva parte de una abertura con dintel.
Al lado de la torre existe un pequeño arco en la muralla noroccidental. La interpretación utilizada por Castle Roy Trust lo presenta como una puerta destinada al uso cotidiano, mientras que otros estudios arquitectónicos consideran que pudo ser originalmente una ventana cuyo espacio inferior fue agrandado posteriormente para formar un paso. Su función medieval exacta no está completamente resuelta.
La torre probablemente quedó integrada en una zona residencial con planta en L que se extendía a lo largo de las murallas noroccidental y suroccidental. Los restos visibles y las excavaciones demuestran que el castillo no era únicamente un patio vacío rodeado por gruesos muros.
La zona residencial y las letrinas
En el sector occidental se conserva una pequeña cámara construida dentro del grosor de la muralla. Sobre ella se distinguen los restos de una bóveda, parte de una ventana y varios conductos de letrina. Estas características indican que junto a este ángulo existió un edificio residencial de al menos dos pisos.
También parece haber existido una pequeña estructura saliente destinada a recoger o alojar los conductos de las letrinas. Su presencia ayuda a identificar este sector como el alojamiento de mayor categoría del castillo, aunque no puede asegurarse que fuera específicamente la vivienda de un jefe del clan Comyn.
Una gran brecha afecta al ángulo meridional del recinto. Su origen no está documentado y se ha propuesto que pudo ser consecuencia de una demolición deliberada, de la retirada de piedra o de un derrumbe prolongado. No existe una prueba arqueológica que permita asociarla con un ataque concreto.
Los edificios del patio
Las excavaciones realizadas entre 2012 y 2013 encontraron restos de construcciones a muy poca profundidad bajo el césped. En el sector suroccidental apareció parte de un suelo de mortero de cal con el hueco de un poste cuadrangular, además de un pequeño zócalo de piedra que habría sostenido una estructura de madera.
En el sector oriental se localizaron nuevos apoyos para entramados de madera y una acumulación de piedras que pudo pertenecer a un hogar, aunque su extensión no fue suficiente para confirmarlo. Una larga ranura visible en la muralla suroriental parece haber alojado la viga de un edificio de dos plantas.
La ausencia de ventanas y letrinas en esta última zona sugiere que pudo funcionar como establo, almacén o dependencia de servicio, con un piso superior destinado al almacenamiento. Los edificios residenciales y auxiliares se dispondrían alrededor de un patio central abierto.
Entre los materiales recuperados había clavos relacionados con construcciones de madera y una pequeña colección de restos animales, entre ellos oveja o cabra, aves domésticas, moluscos y diferentes especies destinadas al consumo. El conjunto ha sido interpretado como indicio de una alimentación relativamente acomodada, aunque la muestra es demasiado reducida para reconstruir con detalle la dieta de sus ocupantes.
Un castillo sin foso
No se han encontrado murallas exteriores ni otras defensas alrededor del recinto. Una prospección geofísica y varias zanjas abiertas al sur del castillo en 1995 tampoco localizaron un foso defensivo ni restos de un asentamiento asociado.
El terreno bajo situado junto al montículo era propenso al encharcamiento y pudo proporcionar una protección natural. La fortaleza dependía principalmente de la altura del terreno, de sus gruesos muros y del control ejercido desde la entrada, no de un complejo sistema de fosos y recintos concéntricos.
El señorío de Abernethy
El señorío medieval de Abernethy aparece por primera vez con claridad en la documentación conservada en 1226. En ese año, James, hijo de Morgan, antiguo conde de Mar, alcanzó un acuerdo con el obispo de Moray sobre determinados pagos y derechos eclesiásticos.
La página original convierte este documento en una concesión real acompañada de instrucciones para construir el castillo como defensa contra los MacWilliam. Sin embargo, el texto conocido no menciona la construcción de Castle Roy ni demuestra que Alejandro II ordenara levantarlo. La coincidencia aproximada entre el documento y la datación arquitectónica resulta significativa, pero no basta para identificar a James como constructor.
Castle Roy probablemente actuó como centro administrativo del señorío, permitiendo controlar las tierras, rentas y rutas de la vertiente meridional de Strathspey. También pudo servir como residencia temporal, tribunal local, punto de reunión y alojamiento durante expediciones de caza en el bosque de Abernethy.
La discutida relación con los Comyn
El castillo se atribuye tradicionalmente a la poderosa familia Comyn o Cumming. Los Comyn poseyeron Badenoch, Kincardine y otras extensas propiedades próximas, y mantuvieron vínculos matrimoniales con los condes de Mar. Por ello, su relación con Abernethy resulta posible y ha quedado firmemente arraigada en la tradición local.
Sin embargo, Historic Environment Scotland señala expresamente que el castillo no está documentado y que su asociación con los Comyn es tradicional. Se desconoce qué ocurrió con las tierras de James de Abernethy después de su muerte y también se ha propuesto que pudieron pasar a los condes de Mar o a los señores de Glencarnie.
Por la misma razón, no puede asegurarse que Robert Bruce destruyera Castle Roy después de matar a John Comyn en 1306. El castillo pudo sufrir daños durante las guerras de independencia o las posteriores luchas por el control de la región, pero no existe un relato contemporáneo de su asedio, incendio o demolición. Tampoco se ha demostrado que quedara abandonado inmediatamente después de la batalla de Bannockburn de 1314.
La extensa narración de Castle Finders sobre Balliol, Bruce y los Comyn contiene además errores genealógicos que no guardan relación directa con el monumento. John Comyn III, el llamado «Red Comyn», no se casó con una hija del rey John Balliol, sino con Joan de Valence. Su padre, John Comyn II, estaba casado con Eleanor Balliol, hermana del rey.
Propietarios posteriores
En 1381, un John Comyn habría devuelto Abernethy a la Corona. Las tierras fueron concedidas en 1384 a Alexander Stewart, conde de Buchan y señor de Badenoch, más conocido posteriormente como el «Lobo de Badenoch». No obstante, se desconoce qué uso hizo del castillo.
Después de diferentes retornos a la Corona, el señorío de Abernethy fue concedido en 1501 a James Stewart, hijo ilegítimo de Jacobo IV y conde de Moray. Desde al menos 1516, John Grant de Freuchie arrendaba las tierras por una renta anual de cuarenta libras escocesas.
Una referencia de 1548 incluye Castle Roy entre las posesiones relacionadas con el condado de Moray, lo que demuestra que el edificio seguía siendo reconocido como elemento del señorío, pero no necesariamente que continuara habitado. Hacia 1590, el mapa de Timothy Pont representó «Abernethy Cast» separado de la residencia de Coulnakyle y con su torre sobresaliendo sobre las murallas.
En 1609 se confirmó a John Grant una carta sobre las tierras, el señorío y la «residencia señorial» de Abernethy. No está completamente claro si esta última expresión designaba Castle Roy o alguna vivienda más moderna. Para entonces, Coulnakyle ofrecía un alojamiento mucho más cómodo y es probable que la antigua fortaleza hubiese perdido su función residencial.
Abandono y leyendas
La fecha del abandono definitivo se desconoce. El castillo aparece con el nombre Castle Roy en el mapa militar de William Roy, realizado a mediados del siglo XVIII, pero su representación no demuestra que estuviera ocupado.
En 1794, el ministro responsable de la descripción parroquial incluida en la antigua cuenta estadística de Escocia afirmó que el edificio nunca había estado cubierto ni habitado. La arqueología ha demostrado que esta afirmación no puede aceptarse literalmente, pues existieron edificios, suelos y actividades domésticas dentro de la muralla. Probablemente refleja que a finales del siglo XVIII ya se había perdido toda memoria local fiable sobre sus habitantes.
Una leyenda cuenta que un irlandés encontró un tesoro gracias a un sueño y contrató a un joven llamado Allan para desenterrarlo. Después de recibir una recompensa insignificante, Allan persiguió al extranjero hasta Castle Roy y lo mató con una pala. Según diferentes versiones, el tesoro quedó oculto bajo el castillo y la tierra fue contaminada por la peste. No existe evidencia histórica o arqueológica que respalde la historia.
Investigación y conservación
Castle Roy fue protegido como monumento planificado de importancia nacional en 1959, con la referencia SM952. Su delimitación fue corregida en 2001 porque la superficie protegida original había sido situada de manera inexacta.
Castle Roy Trust adquirió el monumento en 1994 e inició una larga campaña destinada a impedir su derrumbe. Después de detectarse movimientos en la torre, se realizaron estudios arqueológicos y estructurales, se reforzaron los cimientos y se consolidaron progresivamente la muralla, la torre, las entradas y la cámara de las letrinas.
Las obras se desarrollaron en diferentes fases durante las décadas de 2010 y 2020. También se acondicionaron senderos, una plataforma de observación y un acceso adaptado. Tras casi tres décadas de trabajo, el castillo fue inaugurado oficialmente como lugar visitable el 25 de septiembre de 2022.
Estado actual y acceso
Castle Roy funciona actualmente como monumento de acceso gratuito y espacio comunitario. Existe un pequeño aparcamiento junto al recinto, inmediatamente al lado de la B970, y el proyecto de conservación fue diseñado para facilitar la visita a personas con diferentes niveles de movilidad.
La antigua indicación de que era obligatorio utilizar un casco para entrar pertenece a la etapa en la que se estaban realizando las obras de consolidación y ya no describe la visita ordinaria. El recinto fue abierto plenamente al público en 2022, una vez estabilizadas las estructuras principales.
No hay aseos, cafetería ni otras instalaciones permanentes en el monumento. El mantenimiento depende en parte de las donaciones de los visitantes y ocasionalmente se celebran mercados, bodas y actividades comunitarias, por lo que resulta aconsejable consultar la página de Castle Roy Trust antes de organizar una visita especial.
Aunque las ruinas están consolidadas, no debe treparse por los muros ni retirar piedras o alterar el terreno. Bajo el césped permanecen estructuras arqueológicas a poca profundidad y todo el montículo forma parte del monumento protegido.
Fuentes consultadas:
Historic Environment Scotland: Castle Roy, SM952
Highland Historic Environment Record: Castle Roy, MHG4571
FAS Heritage: evaluación arqueológica de Castle Roy, 2012-2013
Highland Archaeology Services: trabajos arqueológicos de 2013
Mark Thacker: estudio arqueológico y datación de Castle Roy
Estudio metodológico sobre la datación de morteros medievales
Castle Roy Trust: página oficial
Historia de Castle Roy por Simon Forder
Historic Environment Scotland: conservación e inauguración de Castle Roy
Castle Roy Trust: estacionamiento de autocaravanas
Fuente inicial: castle-finders.co.uk/Scotland/castle-roy
Imagen destacada: strathspey-herald.co.uk