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Castillo de Midmar

Inverurie AB51 7LX, Reino Unido

Una residencia fortificada a los pies de Hill of Fare

El castillo de Midmar se alza en una zona rural de Aberdeenshire, cerca de la localidad de Echt y en la vertiente septentrional de Hill of Fare. Aunque su silueta conserva el aspecto de una fortaleza, el edificio fue concebido también como una residencia señorial en la que la defensa, la representación social y la comodidad doméstica convivían bajo un mismo techo.

El núcleo conservado pertenece principalmente a los siglos XVI y XVII, mientras que las alas que delimitan el patio y buena parte de sus interiores son fruto de las transformaciones realizadas durante el siglo XVIII. El conjunto está protegido como edificio catalogado de categoría A y continúa utilizándose como residencia privada, por lo que no funciona como monumento abierto regularmente al público.

De la mota medieval al dominio de los Gordon

La historia señorial de Midmar comenzó mucho antes que el edificio actual. A aproximadamente un kilómetro del castillo se conservan la mota de Cunningar, la antigua iglesia parroquial y los vestigios del asentamiento medieval. La mota, levantada probablemente durante los siglos XII o XIII, debió de sostener una residencia fortificada de madera y constituye el primer centro de poder conocido en la zona.

Las referencias documentales sitúan la baronía en manos de la familia Broun desde finales del siglo XIII. Adam Broun, muerto en la batalla de Falkirk de 1298, poseía Midmar como vasallo del obispo de Aberdeen. Sus descendientes conservaron las tierras hasta que John Broun las vendió a Patrick Ogilvy en 1422. Después de un periodo relativamente breve bajo los Ogilvy, Midmar había pasado en 1468 a Alexander Gordon, primer conde de Huntly, quedando incorporado a la extensa red territorial de los Gordon.

Corrichie y el nacimiento del castillo renacentista

Durante el siglo XVI, Midmar —también denominado entonces Ballogie— pertenecía a la rama de los Gordon de Midmar y Abergeldie. En 1562, Alexander Gordon de Midmar y Abergeldie apoyó al conde de Huntly en su enfrentamiento con la Corona. La crisis culminó en la batalla de Corrichie, librada muy cerca de Midmar, donde las fuerzas reales dirigidas por el conde de Moray derrotaron a los Gordon.

La proximidad del campo de batalla hace muy probable que la residencia anterior fuera saqueada y gravemente dañada, aunque la documentación disponible no permite afirmar con absoluta certeza que quedara completamente destruida. Tras reconciliarse con la Corona, Alexander recuperó sus propiedades en 1564. Poco después comenzó la construcción de la casa fortificada que constituye el núcleo del castillo actual, levantada aproximadamente entre 1565 y 1575.

Una planta en Z atribuida al maestro George Bell

La parte principal del castillo adopta una característica planta en Z: un bloque central aproximadamente cuadrado acompañado por dos torres dispuestas en esquinas diagonalmente opuestas. La torre sudoriental es circular, alcanza seis plantas y termina en un parapeto almenado; la noroccidental es cuadrada, contiene la escalera principal y está coronada por pequeñas torretas. Esta combinación daba protección a los muros y al acceso, pero también producía una silueta deliberadamente pintoresca y prestigiosa.

La catalogación oficial atribuye la obra al maestro cantero George Bell hacia 1570-1575. La asociación se apoya especialmente en la lápida de Bell, conservada en el antiguo cementerio de Midmar, cuya inscripción indica que murió en Ballogie en 1575. Sin embargo, el estudio arquitectónico de H. Gordon Slade propone una evolución más compleja: Bell pudo intervenir en la primera casa de tres plantas, mientras que los elaborados pisos superiores pertenecerían a una segunda campaña desarrollada a comienzos del siglo XVII.

Glenlivet: una victoria seguida por la destrucción de Ballogie

En 1594, el joven Alexander Gordon participó junto al conde de Huntly en la batalla de Glenlivet. Aunque las tropas católicas de Huntly derrotaron en el campo de batalla al ejército realista del conde de Argyll, la victoria no puso fin al conflicto. El rey Jacobo VI avanzó hacia el norte con nuevas fuerzas y ordenó castigar las residencias vinculadas a los rebeldes.

Una declaración del Consejo Privado fechada el 7 de noviembre de 1594 confirma que el lugar y fortaleza de Ballogie había sido incendiado y destruido el mes anterior por orden expresa del monarca. Por tanto, el ataque no fue consecuencia de una victoria realista en Glenlivet, sino de la represalia real que siguió a la derrota del ejército de Argyll.

Los daños fueron reparados durante el gobierno de William Gordon, probablemente entre 1603 y 1609. Slade considera que entonces se elevaron las torres y el bloque central, incorporándose buena parte de las torretas, buhardillas y remates que proporcionan al castillo su perfil actual. Midmar sería así el resultado de, al menos, dos grandes campañas constructivas separadas por el ataque de 1594.

De los Gordon y los Forbes al nacimiento de Grantsfield

Las dificultades económicas y políticas sufridas por los Gordon durante las Guerras de los Tres Reinos parecen haber favorecido la venta de Midmar. La documentación no permite precisar el momento exacto, pero la propiedad se encontraba probablemente en manos de Alexander Forbes hacia 1640-1650. Durante esta etapa continuó siendo conocida habitualmente como Ballogie.

Los Forbes conservaron la finca hasta comienzos del siglo XVIII. Endeudado con sus acreedores, John Forbes terminó cediéndola a Alexander Grant, quien obtuvo la carta de renuncia de Midmar en 1727 y aparece como propietario desde aproximadamente 1728. Grant rebautizó la residencia con el nombre de Grantfield Castle y emprendió una profunda modernización destinada a transformar la antigua casa fortificada en una residencia campestre más cómoda y representativa.

Durante el levantamiento jacobita de 1745, Alexander Grant apoyó al Gobierno hanoveriano. Mientras se encontraba ausente, un grupo de rebeldes ocupó Grantfield durante la semana de Navidad, retuvo a varios arrendatarios y se apoderó de bienes valorados por el propietario en doscientas libras. El episodio muestra que, incluso después de perder buena parte de su función militar, el castillo continuaba inmerso en los conflictos políticos de Escocia.

Una fortaleza convertida en casa de campo

Las reformas emprendidas por los Grant entre aproximadamente 1727 y 1733 modificaron de manera decisiva el conjunto. Se añadieron alas bajas alrededor del patio de entrada, se reorganizaron las dependencias de servicio y se construyó el ala oriental. También se crearon la terraza elevada, la escalinata y nuevos recorridos entre las distintas habitaciones.

El interior conserva una valiosa sucesión de ambientes históricos. En las plantas superiores sobreviven habitaciones revestidas con paneles de madera y yeserías del siglo XVIII, mientras que el ala oriental presenta carpinterías fechadas hacia 1733. En la planta baja destaca el comedor redecorado probablemente hacia 1796, con paredes en rojo pompeyano y ventanas alojadas en profundos huecos de arco rebajado.

Entre las incorporaciones posteriores figura una notable estufa de hierro fundido fabricada por Adam Anderson de Edimburgo antes de la subida al trono de la reina Victoria en 1837. Las sucesivas reformas no eliminaron por completo las estructuras antiguas, sino que adaptaron gradualmente el castillo a las nuevas necesidades domésticas.

Un jardín amurallado pensado también para las abejas

Al este del castillo se extiende su jardín amurallado, protegido igualmente como edificio de categoría A. La catalogación oficial sitúa sus muros entre los siglos XVI y XVII, aunque el análisis de Slade relaciona buena parte de su configuración actual con las reformas realizadas por Alexander Grant hacia 1730.

En una de sus esquinas se levanta una pequeña casa de jardín de dos plantas. Sus elementos más singulares son los bee boles: nichos construidos dentro de los muros para alojar y proteger colmenas tradicionales de paja. Algunos están rematados con frontones partidos y bolas ornamentales, combinando una función práctica con una decoración excepcionalmente cuidada. Cerca de la fachada meridional también se conserva un reloj de sol de comienzos del siglo XVIII.

Un largo letargo que ayudó a conservar sus interiores

Después de pasar por las familias Davidson y Mansfield, Midmar fue adquirido en 1842 por el coronel John Gordon de Cluny. Como los Gordon ya disponían de una gran residencia en Cluny, el castillo dejó de utilizarse como vivienda principal. Pudo servir ocasionalmente como pabellón de caza o alojamiento arrendado, pero no fue sometido a las grandes modernizaciones que transformaron otras casas históricas durante los siglos XIX y XX.

Esta utilización limitada contribuyó involuntariamente a la conservación de sus interiores del siglo XVIII. Tras unas reparaciones importantes efectuadas en 1840, el edificio permaneció sin ocupación residencial permanente durante gran parte del periodo comprendido entre 1842 y 1977. A partir de ese último año se acometió una cuidadosa restauración, finalizada en lo esencial hacia 1980, que devolvió al castillo su función de vivienda.

El castillo de Midmar constituye así algo más que una elegante casa con planta en Z. Sus muros conservan la memoria del asentamiento medieval, de la expansión de los Gordon, de las represalias que siguieron a Corrichie y Glenlivet, de la transformación de una fortaleza en residencia campestre y de una prolongada etapa de uso esporádico que permitió que buena parte de su decoración histórica llegara hasta nuestros días.


Fuentes consultadas:

Historic Environment Scotland, registro LB16262 del castillo.

Aberdeenshire Council Historic Environment Record, MAB17885.

H. Gordon Slade, Midmar Castle, Aberdeenshire, estudio publicado en los Proceedings of the Society of Antiquaries of Scotland.

Historic Environment Scotland, jardín amurallado LB16264.

Historic Environment Scotland, asentamiento medieval y mota de Cunningar SM100.

Historic Environment Scotland, inventario de la batalla de Glenlivet BTL33.