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Castillo de Edimburgo

The Esplanade, Edinburgh, EH1 2NG, Reino Unido

Una fortaleza sobre Castle Rock

El castillo de Edimburgo se alza sobre Castle Rock, un antiguo afloramiento volcánico que domina el centro de la capital escocesa. La acción de los glaciares durante la última Edad de Hielo modeló la característica formación de roca y cola sobre la que posteriormente se desarrolló la Ciudad Vieja. Sus abruptas laderas proporcionaban una excelente defensa natural, mientras que el acceso más practicable se encontraba por el este.

La posición estratégica de Castle Rock hizo que el lugar fuera ocupado mucho antes de la construcción del castillo medieval. Las excavaciones arqueológicas han identificado indicios de asentamiento humano desde aproximadamente el 900 a. C., a finales de la Edad del Bronce, así como restos de viviendas y una ocupación más intensa durante la Edad del Hierro.

De la Edad del Hierro a Din Eidyn

Durante la Edad del Hierro, Castle Rock parece haber funcionado como un asentamiento fortificado o castro. Sin embargo, las excavaciones no han localizado restos estructurales inequívocos de sus primeras defensas, probablemente destruidas o cubiertas por las numerosas construcciones posteriores.

Entre los materiales arqueológicos encontrados hay cerámicas y otros objetos de procedencia romana, especialmente de los siglos I y II. Estos hallazgos demuestran contactos entre la población local y el mundo romano, pero no permiten afirmar que el asentamiento se incorporase formalmente a una provincia romana tras la construcción de la muralla de Antonino.

En la Alta Edad Media, la roca se asocia tradicionalmente con Din Eidyn, la fortaleza del reino britano de Gododdin. El poema galés Y Gododdin, atribuido al poeta Aneirin, recuerda a una hueste que habría partido desde esta fortaleza hacia una batalla librada alrededor del año 600.

La conquista de Din Eidyn por los anglos de Northumbria se sitúa tradicionalmente en el año 638. El topónimo fue evolucionando y terminó dando lugar al nombre inglés Edinburgh, aunque no puede afirmarse que la fortaleza fuera rebautizada inmediatamente después de su conquista.

El castillo real medieval

La referencia tradicional más antigua a un castillo real corresponde a la muerte de Margarita de Escocia en 1093, en un lugar denominado el «Castillo de las Doncellas». Sin embargo, el episodio fue relatado varios siglos después por el cronista John de Fordun. El primer documento contemporáneo que menciona el castillo es una carta otorgada por David I alrededor de 1127.

David I mandó construir hacia 1130 la capilla de Santa Margarita, dedicada a su madre. Es el edificio conservado más antiguo de Edimburgo y el único elemento arquitectónico que ha sobrevivido sustancialmente del castillo del siglo XII.

Durante las Guerras de Independencia de Escocia, Eduardo I de Inglaterra tomó la fortaleza en 1296. Permaneció en manos inglesas hasta 1314, cuando Thomas Randolph, conde de Moray y sobrino de Roberto Bruce, dirigió una arriesgada escalada nocturna de Castle Rock.

Tras recuperar el castillo, Roberto Bruce ordenó desmantelar sus defensas para impedir que los ingleses pudieran utilizarlo nuevamente. La fortaleza fue ocupada otra vez por tropas inglesas durante la segunda fase de las guerras, pero en 1341 William Douglas y sus hombres consiguieron entrar disfrazados de mercaderes que transportaban provisiones. Una vez dentro, bloquearon la entrada y permitieron que las fuerzas escocesas atacasen a la guarnición.

Durante el reinado de David II se emprendió una reconstrucción a gran escala. Su elemento más destacado fue la gran torre conocida posteriormente como Torre de David, que sirvió como residencia real y núcleo defensivo del castillo durante los siglos XIV y XV.

Los Estuardo y la residencia real

Los monarcas de la dinastía Estuardo transformaron progresivamente el castillo en uno de sus principales centros políticos y ceremoniales. Durante los siglos XV y XVI se configuró el actual Crown Square, rodeado por el Palacio Real, el Gran Salón y otros edificios vinculados a la corte, el gobierno y el tesoro de la Corona.

El Gran Salón fue construido para Jacobo IV entre 1509 y 1511. Su espectacular cubierta de madera con vigas de martillo constituye uno de los elementos arquitectónicos más importantes conservados en el castillo.

A medida que el palacio de Holyrood se convirtió en una residencia más cómoda, el castillo perdió parte de su función doméstica. No obstante, María Estuardo eligió la seguridad de la fortaleza para dar a luz a su hijo, el futuro Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra, el 19 de junio de 1566.

En 1567, después de la confrontación de Carberry Hill, María fue recluida en el castillo de Loch Leven y obligada a abdicar en favor de su hijo. Escapó en mayo de 1568, reunió un ejército y fue derrotada en la batalla de Langside el 13 de mayo. Después huyó a Inglaterra, donde permaneció prisionera de Isabel I.

El Asedio Largo y la reconstrucción

Entre 1571 y 1573, durante la guerra civil entre los partidarios de María Estuardo y los del joven Jacobo VI, el castillo sufrió el llamado Asedio Largo. La guarnición favorable a María resistió hasta que una poderosa artillería inglesa bombardeó las defensas orientales.

El ataque destruyó gran parte de la Torre de David y dañó gravemente la Torre del Condestable. Tras la rendición, el regente Morton ordenó reconstruir las defensas. Sobre las ruinas de la Torre de David se levantó la batería de la Media Luna, mientras que la Puerta del Rastrillo sustituyó a la antigua entrada medieval.

Las Guerras de los Tres Reinos

El castillo participó activamente en las Guerras de los Tres Reinos. En 1639 fue tomado rápidamente por las fuerzas covenanters dirigidas por Alexander Leslie. Al año siguiente sufrió un nuevo asedio, durante el cual la artillería causó daños considerables en sus defensas orientales.

En 1650, después de la victoria parlamentaria de Dunbar, el ejército de Oliver Cromwell sitió y capturó el castillo. El Gran Salón fue transformado en cuartel, reflejando el progresivo abandono de las funciones palaciegas en favor de un uso estrictamente militar.

Asedios jacobitas y guarnición militar

Después de la Revolución Gloriosa, la guarnición permaneció fiel al depuesto Jacobo VII. Tras un asedio de varios meses, el duque de Gordon entregó el castillo en junio de 1689 a las fuerzas partidarias de Guillermo III y María II.

Durante el levantamiento jacobita de 1715 se intentó escalar las murallas, pero las escaleras resultaron demasiado cortas y el ataque fracasó. En 1745, las fuerzas de Carlos Eduardo Estuardo ocuparon la ciudad de Edimburgo, aunque no lograron conquistar el castillo, que continuó en manos del gobierno.

Durante los siglos XVIII y XIX se construyeron nuevos almacenes, baterías, prisiones y alojamientos militares. El gran bloque de los Nuevos Cuarteles fue levantado entre 1796 y 1799, durante las guerras contra la Francia revolucionaria, para alojar a una guarnición mucho más numerosa.

De fortaleza militar a monumento nacional

En 1707, después de la unión parlamentaria de Escocia e Inglaterra, los Honores de Escocia —la corona, el cetro y la espada de Estado— fueron guardados en un cofre dentro del Palacio Real. Permanecieron olvidados hasta que una comisión dirigida por el escritor Walter Scott los recuperó en 1818. Actualmente se exhiben en la Sala de la Corona y constituyen las joyas de la Corona más antiguas de Gran Bretaña.

Durante el siglo XIX se restauraron los principales edificios históricos y el castillo se transformó progresivamente en monumento nacional y atracción turística. La actual entrada monumental fue construida entre 1886 y 1888, mientras que el arquitecto Hippolyte Blanc restauró el Gran Salón entre 1887 y 1891.

Entre los elementos más destacados del recinto se encuentran la capilla de Santa Margarita, el Gran Salón, el Palacio Real, la batería de la Media Luna, los Honores de Escocia y Mons Meg, una gran bombarda del siglo XV entregada a Jacobo II en 1457. También se conserva la tradición del cañonazo de la una, iniciada en 1861 como señal horaria para los barcos del estuario del Forth.

El castillo en la actualidad

La mayor parte del castillo está gestionada como monumento histórico por Historic Environment Scotland, aunque algunos espacios continúan vinculados al Ejército británico y albergan sedes y museos regimentales. El recinto también acoge el Scottish National War Memorial y sirve de escenario al Royal Edinburgh Military Tattoo.

El castillo está protegido como monumento de importancia nacional con la referencia SM90130. Además, forma parte del conjunto urbano de la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva de Edimburgo, inscrito por la UNESCO como Patrimonio Mundial en 1995.

La Piedra del Destino, que estuvo expuesta en el castillo desde su regreso a Escocia en 1996, fue trasladada al nuevo Museo de Perth en 2024. Los Honores de Escocia, en cambio, continúan exhibiéndose en el Palacio Real del castillo.


Fuentes consultadas:

Historic Environment Scotland: registro patrimonial SM90130

Historic Environment Scotland: Statement of Significance

Atlas of Hillforts of Britain and Ireland: Castle Rock

Web oficial: capilla de Santa Margarita

Web oficial: Honores de Escocia

National Trust for Scotland: cronología de María Estuardo

Museo de Perth: Piedra del Destino

UNESCO: Ciudad Vieja y Ciudad Nueva de Edimburgo

Web oficial del castillo: dirección y acceso

Fuente inicial: www.castlesfortsbattles.co.uk

Imagen destacada: unsplash.com