Castillo de Dunnottar
Stonehaven AB39 2TL, Reino UnidoEl castillo de Dunnottar se alza sobre un espectacular promontorio rocoso de la costa de Aberdeenshire, aproximadamente 2,5 kilómetros al sur de Stonehaven. El recinto ocupa una plataforma rodeada por acantilados que descienden casi 50 metros hasta el mar del Norte y que únicamente se comunica con tierra firme mediante un estrecho paso. Esta posición convirtió Dunnottar en una de las fortalezas naturales más formidables de Escocia.
Las ruinas conservadas pertenecen a diferentes etapas comprendidas entre los siglos XIII y XVII. Entre sus principales elementos se encuentran la casa-torre medieval, la puerta fortificada, la capilla y las dependencias palaciegas construidas alrededor de un gran patio. El conjunto funcionó sucesivamente como fortaleza, centro administrativo, residencia aristocrática, prisión y refugio de las insignias reales escocesas.
Los orígenes de Dunnottar
El promontorio probablemente estuvo ocupado antes de la construcción del castillo medieval, aunque la naturaleza exacta de esa ocupación continúa siendo objeto de debate. El Registro del Entorno Histórico de Aberdeenshire considera probable que las ruinas se levanten sobre el emplazamiento de una fortificación prehistórica, pero las investigaciones arqueológicas no han identificado restos concluyentes de sus defensas más antiguas.
Una tradición posterior atribuye a san Niniano la fundación de un lugar de culto en Dunnottar durante el siglo V y la evangelización de los pictos de la zona. La historia forma parte de la tradición cristiana del lugar, pero no debe presentarse como un acontecimiento arqueológicamente demostrado.
Dún Foither y la Alta Edad Media
Los Anales de Ulster registran sendos asedios de un lugar llamado Dún Foither en los años 681 y 694. Este nombre suele identificarse con Dunnottar, aunque algunos investigadores han planteado que pudiera referirse a otro enclave fortificado de la costa próxima. En cualquier caso, las referencias reflejan la importancia estratégica de esta región durante la época de los pictos.
Según la Crónica de los reyes de Alba, Donald II de Escocia murió en Dunnottar hacia el año 900 durante un ataque vikingo. En 934, el rey inglés Athelstan dirigió una gran expedición contra Escocia que alcanzó y saqueó la región de Dunnottar. Las fuentes no permiten afirmar, sin embargo, que el rey Constantino II fuese sitiado dentro del castillo.
La capilla y las Guerras de Independencia
Durante el reinado de Guillermo el León, entre 1165 y 1214, Dunnottar actuó como centro administrativo de la comarca de Mearns. En 1276, William Wishart, obispo de St Andrews, consagró una iglesia de piedra en el promontorio. Algunos fragmentos medievales de esta construcción quedaron integrados posteriormente en la capilla del castillo.
La tradición sostiene que William Wallace atacó Dunnottar en 1297, durante la Primera Guerra de Independencia de Escocia. Según Blind Harry, poeta del siglo XV, la guarnición inglesa se refugió en la iglesia y Wallace ordenó incendiarla. Al haber sido escrita casi dos siglos después de los supuestos acontecimientos, esta narración debe considerarse una tradición literaria y no un relato contemporáneo plenamente verificable.
En 1336, durante la Segunda Guerra de Independencia, Eduardo III de Inglaterra ordenó reparar y fortificar Dunnottar para utilizarla como base de abastecimiento y apoyar la candidatura de Edward Balliol frente a David II. Ese mismo año, el regente escocés sir Andrew Murray recuperó la posición y destruyó sus defensas para impedir que los ingleses volvieran a utilizarlas.
Los Keith y la casa-torre
La baronía de Dunnottar pasó a manos de William Keith, gran mariscal de Escocia, durante la segunda mitad del siglo XIV. Hacia la década de 1390 hizo construir una poderosa casa-torre de piedra junto al acceso terrestre. Su edificación sobre terreno consagrado provocó un conflicto con las autoridades eclesiásticas en el que intervino el papa Benedicto XIII en 1394. El acuerdo obligó a Keith a proporcionar un nuevo lugar de culto.
La casa-torre, de varios pisos y gruesos muros, continúa dominando la entrada al recinto. Los Keith convirtieron Dunnottar en la sede principal de su familia y conservaron la propiedad durante aproximadamente cuatro siglos. En 1458, Jacobo II concedió a William Keith el título de primer conde Mariscal de Escocia.
De fortaleza a residencia nobiliaria
Entre los siglos XVI y XVII, los condes Mariscales transformaron Dunnottar en una residencia aristocrática de carácter palaciego. Alrededor del gran patio levantaron apartamentos, cocinas, almacenes, establos, una cervecería, una panadería y diversas dependencias de servicio. También construyeron un complejo sistema de recogida y almacenamiento de agua, indispensable para resistir un asedio prolongado.
María Estuardo visitó Dunnottar en 1562 y regresó en septiembre de 1564, cuando permaneció allí durante dos noches. Jacobo VI también se alojó en el castillo en 1580. Estas visitas reflejan la elevada posición alcanzada por los Keith dentro de la corte escocesa.
Las Guerras de los Tres Reinos
En 1639, William Keith, séptimo conde Mariscal, apoyó a los covenanters, que se oponían a las reformas religiosas impulsadas por Carlos I. James Graham, marqués de Montrose, combatió inicialmente en el mismo bando, pero en 1644 pasó a dirigir el ejército realista en Escocia.
En marzo de 1645, Montrose intentó convencer al conde Mariscal para que se uniera a la causa del rey. Al negarse este, las tropas realistas devastaron Stonehaven y numerosas propiedades de la baronía de Dunnottar. El episodio afectó gravemente a las tierras de los Keith, aunque no debe confundirse con el posterior asedio y bombardeo del castillo.
Los Honores de Escocia
Después de la ejecución de Carlos I, los escoceses proclamaron rey a su hijo, Carlos II. Su llegada a Escocia provocó la invasión del ejército parlamentario dirigido por Oliver Cromwell. Carlos fue coronado en Scone el 1 de enero de 1651 utilizando la corona, el cetro y la espada de Estado, conocidos colectivamente como los Honores de Escocia.
Ante el avance de las fuerzas parlamentarias, las insignias reales fueron trasladadas a Dunnottar en junio de 1651. Sir George Ogilvie de Barras recibió el mando de la guarnición y rechazó las exigencias de rendición. El castillo permaneció bloqueado durante varios meses, hasta que la llegada de artillería pesada permitió a las tropas de la Commonwealth bombardear sus defensas.
Antes de la capitulación, Elizabeth Douglas, esposa de Ogilvie, y Christian Fletcher, esposa del ministro de Kinneff, organizaron la extracción clandestina de los Honores. Las versiones sobre cómo salieron del castillo difieren, pero las insignias fueron ocultadas bajo el suelo de la iglesia de Kinneff. Dunnottar se rindió el 24 de mayo de 1652, sin que los sitiadores consiguieran apoderarse de ellas. Permanecieron escondidas hasta la Restauración de Carlos II en 1660.
La bóveda de los whigs
En 1685, Dunnottar fue escenario de uno de los episodios más sombríos de su historia. Un total de 167 covenanters —122 hombres y 45 mujeres— fueron encerrados durante varias semanas en un pequeño sótano del palacio, conocido posteriormente como la Whigs’ Vault o bóveda de los whigs. Habían rechazado prestar el juramento exigido por las autoridades durante el reinado de Jacobo VII.
Los prisioneros sufrieron hacinamiento, hambre y unas condiciones sanitarias extremas. Algunos murieron, otros intentaron escapar por los acantilados y muchos de los supervivientes fueron posteriormente condenados al destierro en las colonias norteamericanas.
El levantamiento jacobita de 1715
George Keith, décimo conde Mariscal, apoyó el levantamiento jacobita de 1715 y participó en la batalla de Sheriffmuir. Tras el fracaso de la rebelión huyó al continente, mientras que sus títulos y propiedades, incluido Dunnottar, fueron confiscados por la Corona en 1716.
El castillo fue vendido posteriormente a la York Buildings Company. La empresa retiró tejados, suelos, techumbres de madera, muebles y materiales aprovechables, dejando el conjunto convertido en una ruina. Dunnottar perdió así la función residencial y militar que había mantenido durante siglos.
Conservación y estado actual
En 1919, lord y lady Cowdray adquirieron Dunnottar e iniciaron un amplio programa de consolidación, excavación y conservación. Los trabajos sistemáticos desarrollados durante la década de 1920 frenaron el deterioro de las estructuras y permitieron abrir el recinto al público. El castillo continúa perteneciendo a la misma familia y es gestionado por Dunecht Estates.
Dunnottar está protegido como monumento de importancia nacional con la referencia Scheduled Monument SM986. Puede visitarse durante todo el año, aunque su exposición a los acantilados y al mar obliga a cerrar ocasionalmente cuando las condiciones meteorológicas hacen peligroso el acceso.
Fuentes consultadas:
Dunnottar Castle – historia oficial
Dunnottar Castle – información oficial para visitantes
Aberdeenshire Council Historic Environment Record – MAB42414
Historic Environment Scotland – Scheduled Monument SM986
Dunnottar Castle – síntesis histórica y bibliografía
Fuente inicial: www.castlesfortsbattles.co.uk
Imagen destacada: www.visitscotland.com