Broch de Dùn Carloway
16 Doune, Carloway, Isle of Lewis HS2 9AZ, EscociaDun Carloway, una torre de la Edad del Hierro en la isla de Lewis
El broch de Dùn Chàrlabhaigh, conocido habitualmente como Dun Carloway, se alza sobre un promontorio rocoso de la costa occidental de la isla de Lewis, en las Hébridas Exteriores. Sus muros, que todavía alcanzan cerca de nueve metros de altura, lo convierten en uno de los edificios de la Edad del Hierro mejor conservados de este archipiélago.
Aunque su aspecto pueda recordar al de una pequeña fortaleza, Dun Carloway no es un castillo medieval. Es un broch: una torre circular de piedra seca característica del norte y el oeste de Escocia, construida durante la Edad del Hierro.
Una construcción levantada hacia el año 200 a. C.
Se considera que Dun Carloway fue construido aproximadamente hacia el 200 a. C.. Probablemente funcionó como residencia de una familia importante o de un jefe local, además de servir como manifestación visible de riqueza, autoridad y control sobre el territorio.
Su posición elevada proporcionaba una amplia panorámica de los terrenos circundantes y facilitaba la vigilancia de los caminos, las zonas de pastoreo y los recursos naturales. El emplazamiento también ofrecía ventajas defensivas, aunque los arqueólogos no consideran que los brochs fueran exclusivamente fortalezas: eran al mismo tiempo viviendas, centros de explotación y poderosos símbolos sociales.
Muros huecos de casi cuatro metros de grosor
La torre tiene planta aproximadamente circular, con un diámetro exterior de unos 14,3 metros y un espacio interior de alrededor de 7,4 metros. El grosor de sus muros oscila entre 2,9 y 3,8 metros.
Estos muros no forman una masa completamente sólida. Están construidos mediante dos paramentos concéntricos unidos por grandes losas, entre los cuales se dispusieron cámaras, escaleras y galerías interiores. El derrumbamiento de una parte de la torre permite contemplar actualmente su sección transversal y comprender con especial claridad este complejo sistema constructivo.
En la zona mejor conservada todavía pueden reconocerse dos niveles de galerías. Una escalera integrada en el espesor del muro conducía hacia las plantas superiores, que probablemente estuvieron formadas por suelos de madera apoyados sobre una repisa de piedra o scarcement visible en la cara interior.
Una entrada estrecha y cuidadosamente protegida
El acceso se realiza a través de un pasadizo muy bajo y estrecho, cubierto por grandes dinteles de piedra. En sus paredes se conservan rebajes destinados a encajar el marco de una antigua puerta de madera.
Junto al pasadizo existe una pequeña celda lateral interpretada tradicionalmente como una posible cámara de guardia. No obstante, su función exacta sigue siendo incierta y pudo utilizarse también como almacén u espacio de servicio. En total se reconocen cuatro cámaras dentro del grosor de los muros, una de las cuales comunica con la escalera.
Siglos de ocupación y reutilización
La construcción de nuevos brochs parece haber terminado hacia el siglo I d. C., pero eso no significa que Dun Carloway fuese abandonado entonces. Las excavaciones indican que el edificio continuó utilizándose de manera intermitente durante muchos siglos, posiblemente hasta alrededor del año 1000.
En 1972, unas obras de consolidación permitieron excavar una de sus cámaras interiores. Los arqueólogos descubrieron tres hogares, ceniza de turba, un pozo revestido de arcilla, una piedra de molino, conchas de lapa y centenares de fragmentos cerámicos. Parte de estas evidencias sugiere que, entre los siglos V y VII, la cámara pudo emplearse para la cocción de vasijas de barro.
El broch siguió proporcionando refugio mucho después de la Edad del Hierro. Un testimonio del siglo XIX afirma que durante la década de 1870 todavía vivía una familia en su planta baja, muestra de la extraordinaria continuidad de uso del monumento.
Los Morrison y los MacAulay
Una tradición local sitúa en Dun Carloway un episodio del enfrentamiento entre los Morrison de Ness y los MacAulay de Uig, ocurrido aproximadamente entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII.
Según el relato, un grupo de Morrison se refugió dentro del broch después de apoderarse de ganado perteneciente a los MacAulay. Uno de sus perseguidores habría escalado el exterior de la torre y arrojado brezo humeante al interior para obligarlos a abandonar su refugio. La historia pertenece a la tradición oral y no puede comprobarse en todos sus detalles, pero indica que una parte considerable de la torre todavía debía de mantenerse en pie durante aquella época.
Protección de una ruina excepcional
Durante siglos se retiraron piedras del edificio para reutilizarlas en construcciones cercanas. La pérdida de materiales terminó frenándose a finales del siglo XIX, cuando Dun Carloway pasó a formar parte de los primeros monumentos prehistóricos protegidos oficialmente en Escocia.
En la actualidad es un monumento protegido y bajo tutela pública. Los trabajos de conservación han procurado estabilizar los muros sin ocultar las distintas fases de construcción, derrumbe y reutilización que explican su prolongada historia.
Visita a Dun Carloway
El broch se encuentra aproximadamente a 2,4 kilómetros al sur de Carloway y a unos 26 kilómetros al noroeste de Stornoway, junto a la carretera A858. También está relativamente cerca de las célebres piedras de Calanais.
El acceso al monumento es gratuito durante todo el año. Desde la zona de aparcamiento se llega mediante un sendero que atraviesa terrenos agrícolas y puede presentar superficies irregulares o húmedas. Se recomienda utilizar calzado resistente, prestar atención a los accesos bajos del edificio y no trepar por sus muros.
Fuentes consultadas:
Historic Environment Scotland: Dun Carloway
Historia y características de Dun Carloway
Expediente oficial del monumento SM90110
Registro arqueológico de Dun Carloway en Trove
Información oficial para la visita
Fuente inicial: castle-finders.co.uk/Scotland/dun-carloway-broch
Imagen destacada: warner-tatephotography.com