Castillo de Boyne
Banff AB45 2TD, Reino UnidoEl castillo de Boyne, conocido también como palacio de Boyne, es una gran residencia fortificada de finales del siglo XVI situada aproximadamente 2,4 kilómetros al este de Portsoy, en Aberdeenshire.
El edificio ocupa una posición naturalmente defensiva sobre el profundo barranco del Boyne Water, que lo protege por tres lados. El acceso meridional estaba defendido por un amplio foso seco. Pese a su denominación de castillo, Boyne fue concebido principalmente como una gran mansión nobiliaria renacentista, aunque incorporaba elementos defensivos tradicionales.
Arquitectura
El conjunto presentaba una planta cuadrangular organizada alrededor de un patio aproximadamente rectangular. Las dependencias residenciales ocupaban los lados oriental, occidental y meridional, mientras que el lado norte estaba cerrado únicamente por un muro.
El edificio tenía tres pisos levantados sobre una planta baja abovedada. En cada una de las cuatro esquinas se proyectaba una torre circular de unos 6,7 metros de diámetro, que alcanzaba toda la altura de las alas residenciales. Los muros exteriores, construidos principalmente con mampostería, tenían un grosor medio aproximado de 1,5 metros.
La entrada principal se encontraba en el centro de la fachada meridional y estaba flanqueada por otras dos torres circulares. Para llegar hasta ella era necesario cruzar el foso seco, de casi 18 metros de anchura, mediante una calzada elevada y delimitada por muros. Probablemente existió un puente levadizo entre el extremo de la calzada y la puerta, aunque este elemento no se conserva.
Las estancias principales disponían de grandes ventanas y se distribuían sobre sótanos abovedados que albergaban cocinas, almacenes y dependencias de servicio. Todavía se conservan hornos, troneras para armas de fuego y fragmentos de las bóvedas. Al sur se extendían jardines y huertos cercados, de los que sobreviven algunos muros.
El ala occidental y varias de las torres continúan en pie hasta una altura aproximada de diez metros. El ala meridional está muy destruida y la oriental prácticamente ha desaparecido. Gran parte de las piedras labradas de puertas, ventanas y esquinas fue extraída para reutilizarla en otras construcciones.
Al otro lado del barranco se conserva un palomar rectangular probablemente construido durante el siglo XVII. Su interior contiene alrededor de 750 nidales de piedra y está protegido separadamente como edificio catalogado de categoría B.
El castillo medieval de Craig of Boyne
La historia del actual castillo debe distinguirse de la de Craig of Boyne, una fortificación medieval diferente situada unos 700 metros más al nordeste, cerca de la desembocadura del Boyne Water.
Craig of Boyne fue levantado probablemente entre finales del siglo XII y comienzos del XIII sobre una roca que se eleva unos quince metros sobre la costa. Pudo ser una fortaleza de la familia Comyn o de alguno de sus vasallos. En la actualidad solo sobreviven cimientos cubiertos de hierba, restos de edificios, un terraplén defensivo, una letrina y un foso que protegía la entrada. Las excavaciones proporcionaron cerámica de los siglos XIV y XV.
Las tierras de Boyne pertenecieron hacia 1320 a Thomas Randolph, conde de Moray. En 1368 fueron concedidas a sir John Edmonstone y posteriormente quedaron vinculadas a la familia Ogilvie, que consolidó su dominio sobre Boyne durante el siglo XV.
El 19 de septiembre de 1562, María I de Escocia se alojó o comió en un lugar denominado expresamente «Craig of Boyne» durante su campaña por el norte de Escocia. Por tanto, la reina no pudo visitar el actual palacio de Boyne si este fue construido, como indican los registros patrimoniales, después de 1575.
Construcción del palacio renacentista
La autoría exacta del edificio actual continúa siendo discutida. El registro arqueológico de Aberdeenshire considera que probablemente fue construido entre 1575 y 1580 por sir George Ogilvie de Dunlugas, después de adquirir la propiedad en 1575.
El historiador de la arquitectura Charles McKean propuso otra interpretación: el constructor pudo ser Alexander Ogilvie de Boyne, quien habría comenzado las obras antes de 1575 para convertir el lugar en una residencia adecuada para su esposa, Mary Beaton. Esta había sido una de las cuatro damas conocidas como las «Cuatro Marías» que acompañaron a María Estuardo y se casó con Alexander Ogilvie en 1566.
Las dos atribuciones no están completamente resueltas. Por ello, resulta más prudente fechar el castillo a finales del siglo XVI y considerar a Alexander Ogilvie y sir George Ogilvie como posibles responsables de diferentes fases de su construcción, en lugar de afirmar que sir George lo levantó exactamente en 1575.
Visita de Jacobo VI
En julio de 1589, Jacobo VI de Escocia se alojó en Boyne. Allí recibió a los diplomáticos Andrew Keith, George Young y John Skene, que regresaban de Dinamarca con noticias sobre las negociaciones de su matrimonio con Ana de Dinamarca.
Los enviados informaron al rey sobre las dificultades relativas a la dote y sobre los preparativos daneses para la boda, entre los que se encontraban barcos, joyas, vestidos y un carruaje de plata. Esta visita demuestra que el nuevo castillo debía de estar ya terminado, o al menos suficientemente habitable, en 1589.
Las guerras civiles
Durante las Guerras de los Tres Reinos, Walter Ogilvie, séptimo señor de Boyne, apoyó inicialmente al Gobierno covenantero. Después de la victoria realista de James Graham, marqués de Montrose, en Auldearn en mayo de 1645, sus tropas recorrieron el norte de Banffshire y devastaron numerosas propiedades de los Ogilvie.
Una crónica citada por las historias locales afirma que Walter se refugió en «Craig of Boyne» mientras gran parte de sus tierras era incendiada. Esta denominación podría referirse al antiguo emplazamiento medieval y no demuestra que el palacio renacentista fuese asediado o destruido. El texto original confunde la devastación de la propiedad con un ataque directo contra el castillo.
Walter Ogilvie terminó distanciándose del sector más radical de los covenanteros y se unió a los llamados Engagers, partidarios de restaurar a Carlos I mediante un acuerdo político y militar. Después de la derrota realista, fue sometido a disciplina por la Iglesia de Escocia.
Sir Patrick Ogilvie y Portsoy
El miembro más destacado de la familia durante el siglo XVII fue sir Patrick Ogilvie, octavo señor de Boyne. Representó a Banffshire en el Parlamento escocés y en 1681 fue nombrado juez del Tribunal de Sesión, adoptando el título judicial de lord Boyne.
Sir Patrick y su hijo James financiaron la construcción en piedra del antiguo puerto de Portsoy, terminado hacia 1692. También explotaron las canteras del material ornamental conocido como «mármol de Portsoy», que en realidad es una variedad rojiza o verdosa de serpentinita.
En 1700, el Parlamento escocés reconoció los gastos realizados en el puerto y concedió durante diecinueve años la exención de los derechos aduaneros aplicados a la exportación de esta piedra y al tonelaje proporcional de los barcos que la transportasen. No es correcto afirmar que todas las ganancias de los Ogilvie quedasen libres de impuestos simplemente porque poseían su propio puerto.
Declive de los Ogilvie de Boyne
Pese a sus cargos y actividades comerciales, sir Patrick acumuló importantes deudas. Entre 1705 y 1709, el control de la propiedad pasó progresivamente a su pariente James Ogilvie, conde de Findlater y posteriormente conde de Seafield. La familia de Boyne pudo permanecer durante algún tiempo en el castillo, aunque ya no controlaba plenamente las tierras.
James Ogilvie, hijo de sir Patrick, fue un decidido jacobita. Mantuvo contactos con Francia, participó en los preparativos de la fallida expedición francesa de 1708 y se unió al levantamiento de 1715. Combatió como brigadier en la batalla de Sheriffmuir, librada el 13 de noviembre de 1715, no en 1716.
Tras el fracaso de la rebelión, James huyó al continente y su familia fue expulsada de Boyne en 1716. Sin embargo, esto no significó el abandono inmediato del edificio: el registro arqueológico indica que en 1723 todavía se utilizaba como una gran residencia, probablemente por ocupantes vinculados a los nuevos propietarios. Su conversión definitiva en ruina se produjo posteriormente.
Estado actual y acceso
Boyne fue declarado monumento protegido de importancia nacional en 1933, con la referencia SM354. Las ruinas se encuentran en estado muy deteriorado, cubiertas en buena parte por vegetación y con importantes pérdidas de mampostería. Historic Environment Scotland realizó un nuevo levantamiento métrico y fotográfico del conjunto en noviembre de 2024.
No se trata de una atracción turística acondicionada. El acceso atraviesa terrenos agrícolas y puede verse afectado por ganado, cultivos, cercas y las condiciones establecidas por la propiedad. La vegetación oculta desniveles y fragmentos inestables de los muros, por lo que no debe alentarse la exploración del interior sin autorización ni medidas de seguridad. Deben respetarse la señalización, el trabajo agrícola y el Código Escocés de Acceso al Aire Libre.
Fuentes consultadas:
Aberdeenshire Historic Environment Record: Boyne Castle
Trove/Historic Environment Scotland: Boyne Castle
Historic Environment Scotland: monumento protegido SM354
Aberdeenshire HER: Craig O’Boyne Castle
Banff Preservation and Heritage Society: The Ogilvies of Boyne
Registros del Parlamento de Escocia: exención sobre el mármol de Portsoy
Aberdeenshire HER: puerto de Portsoy
Aberdeenshire HER: palomar de Boyne Castle
Fuente inicial: castle-finders.co.uk/Scotland/boyne
Imagen destacada: castle-finders.co.uk/Scotland/boyne